Brillar

Sin escape del mundo de los sueños,
mis ojos ya no ven el horizonte,
estoy sola en mi pesadilla,
en la que sé que tú nunca me amaras.
Atrapada, sofocada,
en la oscuridad del olvido,
porque, aunque tu amor me valga más que el sol,
tú nunca me lo entregarás.

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