Tal para cual.

Y yo estaba ahí, tan sola y rara a la vez.
Pero él me siguió, nunca soltó mi mano. A la par, alejándonos de los silencios que nos rompían, de los amores que nos formaban.
Así dejamos todo atrás, olvidado.
Pero juntos, raros y enamorados a la vez.

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