Me han colmado la paciencia,
abierto el corazón,
atropellado,
mutilado,
bebieron de mi sangre.
Me hicieron más fuerte,
me vieron llorar,
me dejaron tirada en el barro con ganas de caminar,
me ahogaron en un vaso,
robado la esperanza,
corrieron a mi lado y luego me abandonaron.
Me vistieron de azul,
acabaron con mi paz,
ensuciaron mi alma,
patearon el mundo para verlo rodar.
Cocinaron mis esfuerzos,
esperaron por mi redención,
amaron una imagen falsa que el espejo les dio.
Se acercaron al infinito,
me hirieron con palabras,
me callaron con silencios.
Caí de mi cuna,
miré para arriba,
la luz se rió de mi oscuridad,
las cenizas volaron eternas.
El humo se disipó,
mi cabello se alborotó en tu suspiro,
mi ropa se manchó,
mis pasos siguieron...
sucecivamente.
Esto es el final.
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