Cenizas fugaces.

Hoy a la tarde estaba feliz con mi soledad.
Ahora estoy acá, fumándome un pucho en la ventana pensando en por qué mierda no me hablaste en todo el día.
Hoy a la tarde estaba contenta porque nadie se preocupaba por mí.
Ahora estoy acá, con mi tristeza y tu ausencia.
¡Dios! ¿Quién me entiende?
Mmm, bueno, la verdad es que tampoco me entiendo a mi misma.

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