Ojalá pudieras ahora.

Puedes buscar la respuesta
pero nunca la vas a encontrar
porque está más allá de lo que imaginas,
de lo que puede acaparar tu mente.
No lo comprenderías,
las razones de Dios siempre son ajenas al hombre,
dedicadas a hacer más complicado
tu propio infierno,
un infierno donde el mismo Dios
es juez y verdugo.

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