Delirios de madrugada.

Marchando sola en la noche,
caminando desde la Luna,
y bebiendo el tiempo que desprende mi reloj.
Flores y pájaros,
flotando desde el infortunio eterno de mi cabeza,
alrededor de la oscuridad, 
devorando aquellos suspiros
que nunca pudieron 
despertar por la mañana
ni ver de nuevo la luz del Sol.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Allá